viernes, 9 de julio de 2010

Con la cabeza en las nubes...


Salí de aquel examen aún con el labio dolorido pero había conseguido detener del todo la hemorragia, fue salir del aula y olvidar absolutamente todas las preguntas del examen, las respuestas, algunas acertadas y otras improvisadas, que había escrito en esa hoja que ahora veía en blanco.

¿Debía ir a la cena? al fin y al cabo, sólo era un chico más de los muchos con los que me cruzo en el autobús , quizá se había quedado conmigo y no iba a existir nunca tal cena si no que me quedaría como una idiota en la calle esperándolo mientras él y sus amigos se cachondean de mí, quizá quería estafarme de alguna manera o sacarme el dinero diciendo que pertenece a una ONG que necesita mi ayuda o que necesita dinero para vivir porque no encuentra trabajo y se pasa el día con el culo pegado en el sofá, quizá él sólo quiera recuperar su pañuelo o puede... sí, seguro que era eso, él era un líder de una secta de éstas que te chupan el celebro, seguro que me diría que soy una de las elegidas para subir a una nave que nos iba a llevar a un planeta mucho mejor, o tal vez... exista la ínfima posibilidad de que, bueno que es absolutamente improbable, pero... quizá él me quiera conocer, ¿No?, no, no puede ser, ¡¿Cómo me va a querer conocer con el circo que monté en ese autobús?!.

Faltaban tan sólo cuatro días para esa cena, estaba preocupada y feliz a la vez, cosa que me provocaba un estado de confusión que no me dejaba dormir bien por las noches, me pasaba el día diambulando como un zombie por casa, se me hacía un esfuerzo enorme el abrir la boca para comer y en clase parecía que necesitaba grandes grúas para levantar mis párpados pues parecía que éstos pesaban toneladas... pero hubo una ocasión en que esa grúa no hizo bien su trabajo:

-¡Marina!, ¡Eh!- no hubo respuesta por mi parte.

-¡Marina!, ¡Eii, despierta!- no hubo respuesta.

-¡¡¡Marina!!!, ¡Venga despierta!- otra vez no hubo respuesta....

-¡Vamos Marina!.

-¿¡Qué!?, ¿Qué pasa?- al fin contesté, aunque yo no era consciente ni de quién me llamaba ni de dónde estaba.

-¡Menos mal Marina! ¡me estaba sintiendo como la abuela de Tom Sawyer al principio del libro!- Era Cristina, a Cristina le encanta leer, de todas las personas que conozco ella es la que más libros ha leído y cada vez que puede alardea de ello.

-Bufff gracias Tina, me había quedado totalmente dormida y no es que pueda echarme una cabezada en clase de psicofarmacología con la estirada de la Pelaez.

-No se merecen, pero ¿Por qué vas tan cansada? llevas un par de días que pareces un zombie- Sí, Cristina es como el gran ojo de Sauron, todo lo ve y de todo se da cuenta.

-Si te digo la verdad, no lo sé ni yo... o prefiero no pensar que estoy así por lo que creo que estoy así- estaba claro que quería hablar de ello con Tina ya que ella seguro que sabría qué hacer y por eso dejé caer esa respuesta que no dejaba lugar a dudas a la pregunta que ella me haría a continuación.

-Ay Marina... ¿A quién has conocido?- Dios, Cristina se había adelantado, había ido más allá, ¿Cómo había podido saber que había alguien? definitivamente, Cristina iba a ser la mejor psicóloga de nuestra promoción o tal vez, la mejor de toda nuestra generación, en fin, no supe que contestar y me puse nerviosa....

-¿Por qué tiene que haber alguien?- protesté.

-Pero lo hay, ¿Verdad?- me acusó.

-Puede...- me ofendí.

-Marina, cuando tú creas oportuno cuéntamelo pero ve con ojo, ¿Vale?, ya sabemos lo que ha pasado otras veces y ya sabemos que te haces siempre muchas ilusiones, trata de mantenerte con los pies en la tierra ¿Entendido?.

-Entendido Tina- A pesar de que me fastidiaba sabía que Tina tenía razón y que no había sido ni una vez ni dos, las veces que lo había pasado mal por culpa de un chico.

-¿Cuándo le vas a ver?- me preguntó.

-Este sábado, hemos quedado para cenar algo por Gràcia.

-Mi aviso no llegará tarde ya, ¿no?.

-¡Qué va Tina! ¡Es sólo un chico más! Nos hemos gustado el uno al otro, ¡Eso es todo!.



¡¡¡Y cuánto nos habíamos gustado!!!


Marina

2 comentarios:

  1. Uff .. pobre Marina, esa incertidumbre mata a cualquiera. Ojalá se le pasen rápidos los días hasta ese sábado, ¿que pasará? ¿será cierta la teoría del captador de la secta? yo me decanto mas por la opcion del amor y tal ...

    Un saludo!!

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